La crisis no sólo tiene efectos negativos en el mundo físico. Hoy he estado comentando con un amigo consultor sobre la cantidad de código fuente que él ha tenido que eliminar de servidores que han sido desmontados por cierre.

Desarrollos en los que se ha invertido mucho tiempo y dinero, finalmente desaparece junto a la empresa que cierra. Los muebles, maquinaria industrial, ordenadores e incluso el papel, puede dar un rendimiento y ayudar a cubrir parte de las liquidaciones del personal o el pago a algunos proveedores. Pero ¿qué pasa con el código fuente? ¿y el diseño gráfico?… en fin, habría que pensar en crear un marketplace para que todos los que, por cierre o por que simplemente cambian el modelo de su negocio, puedan poner a subasta sus desarrollos tecnológicos…  El mercadillo de webs usadas! ¿Alguien se anima?