El término 2.0 se abre camino en el sector sanitario con el firme propósito de ir ganando terreno en un escenario como el de la salud, que necesita mejorar en agilidad y aprovechamiento de los recursos. Pese a que la figura del doctor 2.0 es aún lejana para muchos de los pacientes actuales, las nuevas generaciones cuentan ya con un buen número de argumentos para ver esta opción como altamente beneficiosa. Una lista de razones en la que figuran cuestiones como la rapidez en las consultas, gestiones, además de una mayor movilidad y posibilidades de entablar diálogo con los profesionales, que llega a los usuarios a través del uso de herramientas relacionadas con Internet, en la que los ordenadores portátiles y teléfonos móviles se sitúan a la cabeza.

Con esta transición a la vuelta de la esquina, se puede decir que España está preparada para caminar y consolidar este modelo altamente tecnológico, al ser testigo de la efectividad que han demostrado muchos de los servicios puestos ya en funcionamiento, así como el amplio abanico de posibilidades de avance que representan las nuevas formas de entender la atención sanitaria, como queda patente en múltiples blogs y portales de salud.

Diversos caminos que posibilitan ofrecer al paciente una atención más rápida y cuidada, además de reducir tiempos de espera físicos y vía teléfono, por ejemplo. La apuesta por estos canales novedosos junto la educación del usuario en estas nuevas posibilidades sanitarias jugarán un papel protagonista, que traerá nuevos enfoques gracias a los modelos de asistencia 2.0 en parcelas como la solicitud de información sanitaria, trámites relacionados con la farmacia y las recetas o los controles y actualizaciones de expedientes médicos.