Ha sido mi segunda incursión en el mundo del cine, primero como figurante y ahora como director, guionista, actor, cámara y realizador entre otros roles. 

Fue una idea que propuse al grupo de alumnos con el que he compartido ya varias salidas a escenario y todos me apoyaron. Una experiencia muy gratificante, con alto componente de creatividad e incluso, en alguna escena, con un grado de estrés más que soportable.

El resultado ha sido realmente inesperado: ser aceptado como candidato en el Festival de Sitges de Cine Fantástico en su categoría Phonetastic.

Sinopsis: 

Lua siempre ha sido niña alegre pero debido a un grave problema de corazón que arrastra desde que nació, su fragilidad cada vez es más latente. Con el paso del tiempo, su corazón se debilita hasta sufrir una grave crisis que pone en juego su vida. Sus padres tendrán que tomar una importante decisión para poder salvarla.

La idea del guión surgió de planteamientos personales que te pasan por la cabeza sólo cuando eres padre (en mi caso):

¿cometerías un delito por salvar la vida de tu hijo? Aunque la respuesta en ocasiones es difícil de publicar abiertamente, en el cortometraje dejé claro que el fin no justifica los medios, y que en un mundo ideal, algún tipo de lección deberían recibir aquellos que deciden optar por esta vía.

Las largas listas de espera que muchas familias deben sufrir para recibir un trasplante fue el otro ingrediente necesario para completar el guión.

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