Ser emprendedor a veces supone sentirse sólo, incomprendido, perdido, sin fuerzas…. Considero al auténtico emprendedor, aquel que no se rinde y que a pesar de las dificultades para seguir con su proyecto empresarial, respira hondo, y sigue adelante.. como si cada piedra en el camino representara un reto para él. Un reto a superar dejando los anteriores en la memoria de la experiencia. La tenazidad y perseverancia, a veces rozando la locura, es uno de los requerimientos para formar parte de la especie.

En estos momentos de crisis “universal”, el auténtico emprendedor es el que podrá seguir adelante… aunque necesitará unos gramitos de suerte..

Adelante!!!