No invertir en SEO es un error que muchas empresas ya están pagando sus consecuencias. Casos como IKEA son de escándalo, en el tercer cuarto enlace de Google aparece » Ikea: cómo mienten a los clientes » !!!

Este hecho puede tener un impacto relativamente pequeño en las ventas de este monstruo Sueco, pero para una pequeña empresa las consecuencias de un cliente cabreado, un empleado furioso o un proveedor que no ha cobrado en plazo, pueden ser importantes.

¿Cómo puede pasar algo así?
La clave está en el SEO. Mejor dicho, en el No-SEO. Si al buscar nuestra marca o nombre comercial aparecen 5 enlaces (nuestra web, alguna nota de prensa, el blog personal del CEO y la de 2 amigos) es fácil que un único comentario negativo se posicione incluso antes que nuestra propia web.

Es importante estar alertados de cualquier comentario negativo sobre nuestra empresa o marca para poder reaccionar a tiempo e intentar hacer un «Brand-Cleaning».

¿Existe algún truco?
Utilizar el mismo método que el atacante, hacer click-building o contratar a 20 becarios escribiendo lo buenos que son nuestros productos son algunos ejemplos. Es importante prevenir y destinar una parte de nuestra campaña de marketing al SEO bien hecho. Es más efectivo lograr que tus clientes, empleados, proveedores hablen de tí. Si en los resultados de una marca buscada hay 1000 entradas en blogs, foros, noticias o webs que hablan de tu marca de forma positiva, el buscador hará justicia situando el comentario de aquel cliente en el lugar que le corresponde.

Google es el nuevo Auditor de Calidad de muchas empresas… el camino es hacer bien nuestro trabajo y comunicarlo.